Contacto extraterrestre

El Arcángel y el camino de en Medio

El Arcángel y el camino de en medio

PREÁMBULO

–Empiezo a estar inquieta…

Levanté la cabeza y miré al horizonte. La sincronía entre María y yo me asustaba. Ella ponía voz a estados internos en los que me debatía sin una sola palabra pronunciar. Y como una continuación a lo que a mí me costaba materializar en sonido, ella era el vínculo que convertía en voz mi interior.

Miedo me daba preguntar el motivo, pero hacía tiempo que sólo era un sentimiento externo; porque internamente anhelaba la raza que el camino del corazón forjaba en uno, y que yo necesitaba como aliento que me faltaba en el quehacer diario, que denotaba insuficiente motivo para vivir.

¡Nunca puedes volver atrás! ¡Nunca puedes dejar de ser! ¡Nunca puedes dejar de anhelar el reencuentro con la Esencia que cada vez sientes con más fuerza en todo lo que haces, y en todo lo que te rodea!

María, mi dulce María, mi deseada compañera y eterna amante, que llenaba todo lo que se podía abarcar; salvo lo que solamente Dios puede cubrir.

La sentía allí, a mi lado, en la cima de aquella mágica montaña cuando empezaba a atardecer…
Recostó sobre mí su hombro apoyando su cabeza sobre el mío y sentí su suave pelo sobre mi mejilla.

Nunca podría saber lo que la amaba, porque ninguna palabra me llegaba para describir dicho sentimiento. Acarició con su mano las mías y una ráfaga de vívido viento nos traspasó, como si hubiera sido capaz de llegar a todas y cada una de las fibras de mi ser, acompañando aquel suave tacto sobre mi piel.

Ocho años habían pasado desde que caminamos la ruta que el Arcángel Miguel nos marcó y que nos había transformado indeleblemente. Ahora, sentíamos que la primera parte había sido ejecutada; pero que la segunda estaba por llegar…

Capítulo I. MIGUEL

NOVEDAD

Distribuidoras interesadas en su distribución ponerse en contacto con: publicacionesarcangel @ gmail . com

Distribuir contenido